Por Francisco D’Agostino.

GlaxoSmithKline (GSK) plc ha anunciado que la Comisión Europea ha aprobado Nucala (mepolizumab), un anticuerpo monoclonal dirigido frente a la interleucina-5 (IL-5), para su uso en tres enfermedades eosinofílicas adicionales. Esta autorización se produce después de las opiniones positivas recomendadas por el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) y, autoriza mepolizumab para su uso como tratamiento complementario en el síndrome hipereosinofílico (SHE), la granulomatosis eosinofílica con poliangeítis (GEPA) y la rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN).

Las enfermedades eosinofílicas son trastornos inflamatorios asociados con niveles elevados de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco. La RSCcPN es una enfermedad en la que los pacientes desarrollan crecimiento de tejido blando en los senos paranasales y fosas nasales, llamados pólipos nasales, que pueden producir síntomas crónicos como obstrucción nasal, pérdida de olfato y rinorrea. El SHE y la GEPA son enfermedades raras que pueden poner en riesgo la vida de los pacientes que las padecen. La inflamación puede afectar a diversos tejidos y ser causa de una variedad de síntomas que con frecuencia son graves. Mepolizumab es el primer tratamiento dirigido aprobado para GEPA y el primer tratamiento biológico anti-IL-5 para pacientes con SHE o RSCcPN en Europa. Estas aprobaciones hacen de mepolizumab el único tratamiento aprobado en Europa para su uso en cuatro enfermedades eosinofílicas ya que mepolizumab ya está aprobado para su uso en Europa como tratamiento complementario para pacientes a partir de seis años con asma grave eosinofílica.

Por Francisco D’Agostino.

El Dr. Hal Barron, Chief Scientific Officer y president R&D de GSK ha afirmado: “Con millones de pacientes en toda Europa afectados por enfermedades eosinofílicas, reconocemos la urgencia de proporcionar el primer tratamiento dirigido aprobado para su uso en cuatro de estas patologías. Las aprobaciones obtenidas hoy refuerzan el importante papel que pueden desempeñar los tratamientos como mepolizumab para ayudar a mejorar la vida de los pacientes con estas enfermedades debilitantes”.

Los pacientes con RSCcPN, especialmente los que tienen enfermedad grave, pueden basar su tratamiento en los esteroides orales para manejar la inflamación y pueden precisar intervenciones quirúrgicas repetidas debido a la recurrencia en la aparición de pólipos, con el fin de controlar su enfermedad. El avance en los tratamientos biológicos proporciona opciones para estos pacientes. Mepolizumab está ahora aprobado como tratamiento complementario a los corticosteroides tópicos nasales para el tratamiento de pacientes adultos con rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN) grave para los que el tratamiento con corticosteroides sistémicos y/o la cirugía no consiguen un control adecuado de la enfermedad.

Los datos disponibles sugieren que, en toda Europa, alrededor de 7.000 personas están afectadas por GEPA. La GEPA se caracteriza por la inflamación crónica diseminada de las paredes de los pequeños vasos (vasculitis) debida a una acumulación focal de eosinófilos. La enfermedad puede afectar a múltiples sistemas de órganos y por lo tanto, puede estar asociada a numerosos cuadros clínicos, asociándose con más frecuencia a afectación pulmonar, renal, cardiovascular y neurológica, además de síntomas generales como cansancio, fiebre y pérdida de peso. La carga de la enfermedad puede ser alta y los pacientes pueden experimentar recaídas recurrentes que les impiden realizar sus actividades cotidianas. Actualmente, la mayoría de los pacientes con GEPA se tratan con antinflamatorios esteroideos o medicamentos inmunosupresores (es decir, medicamentos que reducen la actividad del sistema inmunitario), lo que puede llevar a efectos adversos tanto a corto como a largo plazo. Mepolizumab está indicado como tratamiento complementario para pacientes a partir de 6 años con granulomatosis eosinofílica con poliangeítis (GEPA) recurrente-remitente o refractaria.

Hasta 5.000 adultos están afectados por el SHE en Europa. Cuando los eosinófilos infiltran determinados tejidos, pueden causar inflamación y daño en los órganos que, con el tiempo, pueden afectar a la capacidad de los pacientes de desarrollar sus actividades en el día a día. Las complicaciones pueden ir desde la fiebre y el malestar hasta problemas respiratorios y cardíacos. Los síntomas del SHE pueden empeorar progresivamente y ser amenazantes para la vida. El SHE puede tardar muchos años en diagnosticarse y la mayoría de los pacientes continúan padeciendo brotes debilitantes de su enfermedad debido a las limitadas opciones de tratamiento. Mepolizumab se aprueba ahora como tratamiento complementario para pacientes adultos con síndrome hipereosinofílico (SHE) no controlado de forma adecuada sin una causa secundaria no hematológica identificable.

Por Francisco D’Agostino.

La GEPA y el SHE son enfermedades raras y los datos epidemiológicos son escasos, por lo que las cifras de prevalencia exactas son desconocidas. Es probable que el número de pacientes con EGPA y HES no se notifique debido a la naturaleza poco común de las afecciones y el retraso en el diagnóstico.

Tonya Winders, CEO y Presidenta de la Red de Alergia y Asma (Allergy and Asthma Network – AAN) y Presidenta de la Plataforma Internacional de Pacientes de Alergia y Vías Respiratorias (Global Allergy and Airways Patient Platform – GAAPP) ha comentado: “Las vidas de los pacientes afectados por una enfermedad eosinofílica a menudo se ven impactadas por lo que pueden ser síntomas graves o potencialmente mortales. Pueden basarse en esteroides orales tanto intermitentes como continuos para controlar su enfermedad o pensar que no tienen otra opción que soportar los síntomas continuados y posibles brotes. La disponibilidad de mepolizumab, un tratamiento biológico dirigido, aporta a los pacientes y a sus profesionales sanitarios una nueva opción en su arsenal para tratar la RSCcPN, la GEPA y el SHE.”

Las tres aprobaciones se basan en datos de estudios pivotales que investigan el papel de la inhibición dirigida de la IL-5 con mepolizumab en estas enfermedades eosinofílicas. Los estudios demostraron:

  • En pacientes con SHE hubo un número significativamente menor de pacientes (15 de 54 [28%] vs 30 de 54 [56%]; P = .002) que experimentaron una reagudización del SHE (empeoramiento de los síntomas o umbral de eosinófilos que precisó una escalada del tratamiento) cuando se trataron con mepolizumab, en comparación con placebo, añadidos al tratamiento de referencia a lo largo del periodo de 32 semanas del estudio.
  • En pacientes adultos con GEPA, mepolizumab aumentó tanto el tiempo acumulado en remisión así como la proporción de pacientes que alcanzaron remisión en comparación con placebo, cuando se añadió al tratamiento habitual.
  • En pacientes adultos con RSCcPN y al menos una cirugía previa, de los cuales más del 70% tenían también un diagnóstico de asma, mepolizumab demostró mejoras significativas tanto en el tamaño de los pólipos nasales al final de las 52 semanas del estudio como en la obstrucción nasal durante las semanas 49-52, en comparación con placebo, cuando se añadió al tratamiento habitual, además de reducir el número de nuevas cirugías hasta la semana 52.

Los estudios epidemiológicos, clínicos y fisiopatológicos demuestran que la RSCcPN y el asma están estrechamente vinculados y, a menudo, coexisten. Además, los pacientes con GEPA habitualmente también tienen asma, que a menudo puede ser grave.  Este solapamiento entre distintas enfermedades eosinofílicas incrementa la importancia de conocer el complejo papel de los eosinófilos en las enfermedades.

A través de la investigación continuada, GSK está comprometida con mejorar la vida de quienes padecen enfermedades asociadas a la inflamación eosinofílica no controlada, innovando continuamente para abordar las necesidades no cubiertas de este amplio grupo de pacientes.

Por Francisco D’Agostino.

Acerca de Nucala (mepolizumab)

Mepolizumab, que se aprobó por primera vez en 2015 para su uso en el asma grave eosinofílica, es el primer anticuerpo monoclonal de su clase que tiene como diana la IL-5. Se cree que funciona evitando que la IL-5 se una al receptor en la superficie de los eosinófilos reduciendo sus niveles en sangre hasta niveles normales. Un nivel normal de eosinófilos en sangre es inferior a 500 eosinófilos por microlitro. El mecanismo de acción de mepolizumab no se ha establecido definitivamente.

Nucala está disponible como una solución en una pluma o jeringa precargada o como un polvo que viene en un vial y se prepara en una inyección. El paciente (adultos y adolescentes de 12 años en adelante) o su cuidador pueden usar la pluma precargada o la jeringa de Nucala ellos mismos si su profesional sanitario determina que es apropiado y el paciente o cuidador está capacitado en técnicas de inyección, mientras que el vial es solo para uso por un profesional sanitario.

Mepolizumab se ha desarrollado para el tratamiento de enfermedades eosinofílicas. Se ha estudiado en más de 4.000 pacientes en 41 ensayos clínicos en varias indicaciones eosinofílicas y ha sido aprobado en EE. UU, la UE y en más de 25 mercados más como tratamiento de mantenimiento complementario para pacientes con asma grave eosinofílica. Mepolizumab está aprobado en 17 mercados, incluidos Europa y EE.UU., para su uso pediátrico en asma grave eosinofílica, desde los 6 a los 17 años y está aprobado en 7 mercados adicionales para su uso en pacientes con asma grave eosinofílica de 12 a 17 años. La primera aprobación para mepolizumab en RSCcPN fue otorgada por la FDA en julio de 2021. Mepolizumab está aprobado para su uso en pacientes con EGPA en un total de 14 mercados, incluidos EE. UU., Japón y Canadá. Mepolizumab se aprobó por primera vez para su uso en SHE en EE. UU. en septiembre de 2020 y desde entonces se han otorgado aprobaciones en 5 mercados adicionales. Mepolizumab se encuentra actualmente en desarrollo clínico para el trastorno pulmonar obstructivo crónico (EPOC) y actualmente no está aprobado para su uso en pacientes con EPOC en ningún lugar del mundo.

Por Francisco D’Agostino.

Acerca del asma grave eosinofílica

El asma grave se define como el asma que requiere tratamiento con dosis elevadas de corticoesteroides inhalados (CI) más un segundo controlador (y/o corticoesteroides sistémicos) para evitar que se vuelva «no controlada» o que sigue estando «no controlada» a pesar de este tratamiento. Los pacientes con asma grave también se suelen clasificar por el uso a largo plazo de los corticoesteroides orales (CO). En un subgrupo de pacientes con asma grave, la sobreproducción de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) causa inflamación en los pulmones. La interleucina 5 (IL-5) es el principal promotor del crecimiento, la activación y la supervivencia de los eosinófilos, y ofrece una señal esencial para el movimiento de estos desde la médula ósea hacia los pulmones. Los estudios indican que aproximadamente un 60% de los pacientes con asma grave presentan una inflamación eosinofílica de las vías respiratorias.

Por Francisco D’Agostino.

Acerca de la rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN)

La RSCcPN es una enfermedad inflamatoria crónica del revestimiento de los conductos o senos nasales que produce un crecimiento de tejido blando conocido como pólipos nasales en la cavidad nasal superior y se caracteriza por niveles elevados de eosinófilos. Los pólipos nasales suelen aparecer en ambas fosas nasales (bilateral), afectando enormemente a la calidad de vida del paciente debido a la obstrucción nasal, pérdida de olfato, , presión facial y secreción nasal. La cirugía se reserva para los casos de mayor gravedad. No obstante, los pólipos tienen una gran tendencia a volver a aparecer, lo que conduce frecuentemente a una cirugía de revisión.

Por Francisco D’Agostino.

Acerca del síndrome hipereosinofílico (SHE)

El SHE es un trastorno raro e infradiagnosticado, lo que hace difícil poder estimar su prevalencia general. Los pacientes con SHE tienen una sobreproducción persistente de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco. Cuando los eosinófilos se infiltran en determinados tejidos, provocan inflamación y daño orgánico que, con el tiempo, pueden afectar a la capacidad de los pacientes de funcionar en su día a día. Las complicaciones pueden ir desde la fiebre y el malestar hasta problemas respiratorios y cardíacos. Si no se tratan, los síntomas del SHE empeoran progresivamente y la enfermedad puede poner en riesgo la vida.

Acerca de la granulomatosis eosinofílica con poliangeítis (GEPA)

La GEPA es una enfermedad crónica rara causada por la inflamación de las paredes de los vasos sanguíneos (vasculitis) de tamaño pequeño a mediano. En la GEPA, los pacientes suelen desarrollar asma de inicio en la edad adulta y, con frecuencia, rinitis alérgica y sinusitis. La GEPA puede provocar daño en los pulmones, los senos paranasales, la piel, el corazón, el tracto gastrointestinal, los nervios y otros órganos y, puede poner en peligro la vida de algunos pacientes. Los síntomas más frecuentes incluyen fatiga extrema, dolor muscular y articular, pérdida de peso, síntomas rinosinusales y disnea.

Información importante de seguridad 

La siguiente información importante de seguridad y las recomendaciones detalladas para el uso de este producto se describirán en la ficha técnica del producto, que se publicará en el informe de evaluación público europeo (EPAR, por sus siglas en inglés), y estará disponible en todos los idiomas oficiales de la Unión Europea cuando la decisión sobre este cambio en la autorización de comercialización haya sido concedida por la Comisión Europea.

Por Francisco D’Agostino.

Contraindicaciones

Nucala está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a mepolizumab o a alguno de los excipientes.

Advertencias y precauciones

Nucala no se ha estudiado en pacientes con manifestaciones de GEPA que ponen en peligro la vida o los órganos, ni en pacientes con manifestaciones de SEH que ponen en peligro la vida.

Nucala no debe usarse para tratar las exacerbaciones agudas del asma.

Es posible que se produzcan exacerbaciones o síntomas adversos relacionados con el asma durante el tratamiento. Se debe indicar a los pacientes que busquen asistencia médica si su asma no permanece controlada o empeora después del inicio del tratamiento.

No se recomienda la interrupción brusca de los corticosteroides después del inicio del tratamiento con Nucala. La reducción de las dosis de corticosteroides, si es necesaria, debe realizarse de forma gradual y bajo supervisión médica.

Después de la administración de Nucala han aparecido reacciones sistémicas agudas y tardías, incluyendo reacciones de hipersensibilidad (por ejemplo, anafilaxia, urticaria, angioedema, sarpullido, broncoespasmo, hipotensión). Estas reacciones generalmente ocurren en las horas siguientes a la administración, pero en algunos casos tienen un inicio tardío (por ejemplo, en algunos días). Estas reacciones pueden aparecer por primera vez después de tiempo prolongado de tratamiento.

Los eosinófilos pueden participar en la respuesta inmunológica a algunas infecciones por helmintos. Los pacientes con infecciones ya existentes por helmintos deberían ser tratados de las mismas antes de comenzar el tratamiento con Nucala. Si los pacientes se infectasen mientras reciben el tratamiento con Nucala y no responden al tratamiento anti-helmintos, debería considerarse la interrupción temporal del tratamiento.

Por Francisco D’Agostino.

Efectos adversos

Muy frecuentes (≥1 / 10): dolor de cabeza. Frecuentes (≥1 / 100 a <1/10): infección del tracto respiratorio inferior, infección del tracto urinario, faringitis, reacciones de hipersensibilidad (sistémicas, alérgicas), congestión nasal, dolor abdominal superior, eccema, dolor de espalda, reacciones relacionadas con la administración (sistémicas, no alérgico), reacciones locales en el lugar de la inyección y pirexia. Raras (hasta 1 / 1.000): reacciones alérgicas graves (anafilaxia).

El compromiso de GSK con las enfermedades respiratorias 

Desde hace 50 años, GSK mantiene un compromiso con la innovación que se respira, desarrollando tratamientos para las enfermedades respiratorias. El principal objetivo de la Compañía es mejorar la calidad de vida de las personas que padecen estas patologías, ya que, aunque para la mayoría de las personas respirar es algo que se hace sin pensar, para millones de personas en todo el mundo, este simple acto es una lucha diaria. Es por esta razón que la innovación de GSK en esta área ha sido continua desde el año 1969, cuando se puso a disposición de los pacientes con asma el primer betaadrenérgico de acción corta (un medicamento que produce la relajación del músculo liso y en pacientes con problemas respiratorios les ayuda a respirar) que a día de hoy sigue siendo uno de los fármacos más utilizados en asma. Desde entonces el compromiso de GSK con el I+D en respiratorio se ha visto reflejada tanto en sus dispositivos de inhalación, como en el desarrollo de medicamentos inhalados y biológicos; y siempre innovando en colaboración con los profesionales sanitarios y los pacientes.

Sobre GSK

GSK es una compañía farmacéutica global guiada por la ciencia y la innovación responsable, cuyo propósito es ayudar a las personas a hacer más, sentirse mejor y vivir más tiempo. Para más información visite www.gsk.es

Por Francisco D’Agostino.