Por Jon Urruzuno

La Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) arriba a su 72º aniversario con el firme compromiso de multiplicar sus esfuerzos, para reducir las cifras de incidencia y de mortalidad de esta enfermedad entre los venezolanos.

Así lo señaló el gerente general de esa institución, Dr. Juan Saavedra, quien asegura que una de las metas trazadas en un año bastante particular, es que la enfermedad deje de ser sinónimo de muerte.

El ejecutivo de una de las ONG con mayor trayectoria y pionera en la lucha contra el cáncer, hizo un recorrido por esa historia que germinó a partir de la generosidad, tenacidad y solidaridad de un grupo de hombres visionarios de distintos ámbitos que decidieron crearla para combatir este padecimiento, considerado para ese entonces como una enfermedad terrible y cuyas primeras víctimas eran segregadas socialmente.

“Un hito importante en estas 7 décadas fue el Hospital Padre Machado, que fue inaugurado en 1959 y pasó a manos del Gobierno en 2007. Este recinto permitió atender todas las fases: educación y prevención, pesquisa, cirugía y tratamiento. “Fue una institución líder en América Latina y permitió que muchos médicos se formaran en oncología”.

Otro momento cumbre fue la fundación de la Clínica de Prevención del Cáncer (CPC), “cuya misión es fundamentalmente educativa, preventiva y de diagnóstico precoz de la enfermedad, ya que si se detecta a tiempo las posibilidades de vida del paciente son mejores y el pronóstico también”.

La CPC es una entidad líder en educación y prevención, dado que cuenta con equipos de actualidad y personal calificado para atender a la población venezolana. Otro avance lo constituyen las clínicas móviles que atienden de forma directa a las comunidades. “Actualmente estamos creando una con mamógrafo portátil”, precisó.

Programas bandera

72 años después, la SAV cuenta con otros programas como “La Lonchera de mi Hijo”, para educar en nutrición y prevención; la página web educativa de “Ayuda al Paciente Oncológico”; y el sitio cancervenezuela.org, donde están las estadísticas más actualizadas sobre la incidencia y mortalidad de cáncer a nivel nacional.

Actualmente, el Programa de Ayuda Integral al Paciente Oncológico (AIPO) está realizando operaciones para cáncer de mama, gracias a convenios con varias clínicas e instituciones privadas. “Esas personas están siendo operadas y contarán con el tratamiento completo de quimio y radioterapia”.

Asimismo, se está desarrollando un programa de formación profesional dirigido a los médicos, para que se preparen con especialistas en oncología, acompañado de un programa de becas que les daría la oportunidad de realizar estudios en el extranjero.

Para el futuro la SAV sueña con “tener un hospital nuevo, bien sea construyendo la sede, buscando nuevas estructuras o estableciendo alianzas para atender más personas”.

Una historia exitosa inspirada en el amor al prójimo

La SAV obtiene los medios que necesita para funcionar a través de los recursos propios que genera la CPC, de benefactores públicos y privados, así como del Gran Bono de la Salud, cuyos maratones de radio y televisión forman parte de la historia de la entidad y del país, y el cual ahora es electrónico.  “El venezolano es muy generoso y ha apoyado siempre a la Sociedad a lo largo de su existencia. Esperamos seguir contamos con la solidaridad de la gente, pues nuestra meta es lograr que “el cáncer no sea sinónimo de muerte, sino que la convirtamos en la enfermedad crónica más curable”, por eso, es importante el diagnóstico precoz y que se invierta en esa materia. “Contamos con las herramientas y el personal para hacer pesquisas tempranas y reducir las cifras de incidencia y mortalidad, que en 2019 se estima aumento de 17% de mortalidad.

Avanzar en un contexto complicado 

El sistema de salud nacional en un contexto general es público, privado y en otros casos, intervienen organizaciones sin fines de lucro (ONG) que aportan parte de su conocimientos y estructura.

El gerente general de la SAV, explicó que éste es un principio fundamental para reestructurar el sistema de salud actual. “Hoy en día podemos ver que existe un sistema público que es generoso, pero con escasos recursos; y otro privado con mayores comodidades, pero al que no todos pueden acceder.

Este desbalance, junto a la falta de insumos y la emigración de médicos y profesionales, puede perjudicar a todo tipo de pacientes. Si a esto se le añade la falta de comprensión y apatía, el resultado será un deteriorado sistema de salud, nada fácil de recuperar.

Ser solidarios y longánimos es la clave

Para evitar esto, es necesario priorizar la ayuda mutua como un valor fundamental. “Esto puede beneficiar al paciente, quien recibirá apoyo desinteresadamente; a la sociedad, que dejará atrás el individualismo; y al país, que disfrutará de un sector sanitario mucho más eficaz”.

A su juicio, comprender que la salud es un derecho humano, y sentir respeto y alegría por contribuir con los demás, forman parte de los pilares principales que se necesitan para edificar una colectividad realmente solidaria, que mejore el rubro hospitalario actual.

“La generosidad no es obligatoria, pero resulta un compromiso moral que deben tener los que pueden ser capaces de ayudar a alguien, en situación de necesidad extrema” sentenció Saavedra para concluir.

Por Jon Urruzuno

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